El ambiente artístico sigue con la guardia alta tras la noticia de la internación voluntaria de Luciano Castro. Si bien los rumores corrieron más rápido que el galán en una escena de acción, finalmente se conocieron los detalles "de primera mano" sobre qué le pasa por la cabeza al actor para haber tomado una decisión tan drástica.
Fue la periodista Paula Varela quien, en Intrusos, terminó de armar el rompecabezas tras una charla privada que tuvo con él justo antes de que se guardara en el centro terapéutico. Y ojo, porque según parece, Luciano la tenía súper clara.
"Yo me voy a internar"
Lejos de ser un rapto de locura o una movida desesperada por el escándalo con Griselda Siciliani, Castro ya venía masticando la idea. "Él entendía perfecto lo que le pasaba. Me dijo: 'Yo soy esto, soy lo otro, pero yo me voy a internar'", relató la panelista, dejando en claro que el actor decidió hacerse cargo de sus mambos.
¿El objetivo? Estar "diez puntos" para lo que viene. Luciano tiene entre manos la segunda temporada de una serie para una plataforma muy importante y, de hecho, estuvo laburando codo a codo con Carla Peterson para armar su personaje. Pero antes de ponerse frente a cámara, el tipo sintió que tenía que limpiar el motor.
Prioridad: Sus hijos
Más allá de lo laboral, hay un motivo que pesa mucho más: Esperanza y Fausto. La frase que le habría dicho a Varela fue contundente y sin vueltas
"Antes de grabar, yo quiero estar bien para grabar, quiero estar bien para mis hijos, y me voy a internar".
Parece que Luciano se cansó de las curitas y fue por la cirugía mayor. Según trascendió, no es la primera vez que busca ayuda; ya ha pasado por procesos con psicólogos y psiquiatras anteriormente, pero esta vez sintió que necesitaba un "aislamiento" real para sanar de fondo y sacar los fantasmas que lo persiguen hace rato.
Un paso valiente para un tipo que, a pesar de la imagen de duro, decidió mostrar su vulnerabilidad para volver a ser el de antes.