El próximo fin de semana, la China Suárez aterrizará en Argentina proveniente de Turquía para celebrar el cumpleaños número 8 de su hija Magnolia, que tendrá lugar este 7 de febrero. Sin embargo, lo que debería ser un festejo tranquilo en la denominada "casa de los sueños" se convirtió en el centro de un nuevo conflicto familiar que involucra a Mauro Icardi y Wanda Nara.
Según reveló la periodista Pilar Smith en el programa LAM, el futbolista del Galatasaray, quien no podrá viajar al país por sus compromisos deportivos, le pidió expresamente a sus dos hijas, Francesca e Isabella, que asistan a la celebración de la hija de su actual pareja. Este pedido desató una situación inesperada debido a la postura de las menores.
Lo más llamativo de la interna fue la reacción de Wanda Nara. Lejos de oponerse, la conductora de MasterChef Celebrity se mostró colaborativa y se ofreció a llevar a las niñas al evento personalmente. Sin embargo, trascendió que las pequeñas manifestaron que no tienen intenciones de asistir al cumpleaños de Magnolia, prefiriendo evitar el encuentro.
De acuerdo con la información brindada en el ciclo televisivo, las menores suelen compartir momentos con la familia de la China Suárez solo por pedido insistente de su padre, pero en esta ocasión habrían plantado su postura de no participar. Esta negativa generó un profundo malestar en Icardi, quien desde Estambul sigue de cerca los movimientos de su familia y pretendía que sus hijas formaran parte del festejo.
Por su parte, Benjamín Vicuña también estará presente en la celebración de su hija, en un evento que promete reunir a la familia en medio de rumores sobre la situación legal de la propiedad donde se realizará el festejo. Mientras tanto, el enojo de Icardi a la distancia marca un nuevo capítulo en este complejo entramado de relaciones cruzadas.