La historia de Azul Antolinez es la de un sueño que tomó forma paso a paso, escenario a escenario y voto a voto. Pero también es la historia de una favorita que, desde el primer momento, se destacó por su magnetismo, su carisma y una conexión auténtica con la gente.
Su camino en Vendimia comenzó el 8 de diciembre, a orillas del mítico lago de El Nihuil. Allí, durante la fiesta "El canto del lago, la voz de mi pueblo", la joven sanrafaelina recibió su primera corona, capa y cetro distritales. Ese día, sin saberlo, inició un recorrido que la llevaría a convertirse en la nueva Reina Nacional de la Vendimia.
La favorita desde el principio
Desde su coronación distrital, Azul se posicionó como una de las candidatas con mayor proyección entre las 18 representantes distritales de San Rafael. Su indiscutible belleza física llamó la atención, pero lo que verdaderamente la hizo sobresalir fue su carisma, humildad, simpatía, empatía y notable oratoria.
No tardó en convertirse en una de las grandes promesas de la Vendimia departamental.
De lo distrital a lo departamental
El 24 de enero, en una noche majestuosa en el teatro griego Chacho Santa Cruz, Azul cambió sus atributos distritales por los departamentales. Tras obtener 39 votos, se convirtió en la nueva reina de San Rafael ante un público colmado, al que le prometió llevar el nombre del departamento "a lo alto" en toda la provincia.
Promesa que cumplió ampliamente desde que comenzó a transitar el camino hacia el Gran Mendoza.
Apenas llegó a la Ciudad de Mendoza, Azul comenzó una intensa agenda, recorrió cada uno de los medios, realizó decenas de entrevistas, paseos por la peatonales donde mantuvo contacto estrecho con sanrafaelinos y turistas y un sin fin de eventos oficiales.
La reacción fue inmediata, la gente la eligió incluso por encima de sus propias candidatas departamentales. En cada calle y cada acto, su figura se consolidaba como una de las grandes favoritas de la Vendimia. Las encuestas, comentarios y el clamor popular coincidían: Azul estaba destinada a ser protagonista.
La noche consagratoria
Como si el destino quisiera cerrar un círculo perfecto, la Fiesta Nacional de la Vendimia se postergó para este domingo el 8 de marzo, fecha que coincidió con aquel 8 pero de diciembre, justamente tres meses después de su proclamación en El Nihuil y en el marco del Día Internacional de la Mujer.
En el teatro griego Frank Romero Day, Azul escuchó cómo, voto tras voto, el nombre "San Rafael" se repetía entre los sobres. Finalmente, con 52 sufragios, la joven emprendedora fue proclamada Reina Nacional de la Vendimia.
San Rafael volvía a coronar una reina después de 28 años, desde la coronación de Cecilia Fornara en 1998.
Sus primeras palabras como Reina
Con la emoción todavía a flor de piel, Azul agradeció "a mi familia, a mi querido San Rafael y a El Nihuil donde todo empezó". También destacó a quienes hacen posible la fiesta:"Apoyo a nuestros vinateros, donde nace la Vendimia".
Y recordó el valor histórico de la celebración: "Cumplimos 90 años de una fiesta que honra a nuestros ancestros, quienes hicieron del desierto un oasis".
Con firmeza, completó: "Me pongo a disposición para trabajar en cada rincón de la Provincia".
Una nueva etapa para Azul y para San Rafael
La historia que empezó a la orilla de un lago terminó coronándose ante miles de espectadores y millones de mendocinos que siguieron la transmisión. Azul Antolinez tiene ahora la responsabilidad y el orgullo de representar a toda Mendoza ante el país y el mundo.
Y si algo quedó claro en cada etapa de su camino, es que cuenta con las cualidades, la presencia y el espíritu necesarios para honrar esa corona.
Mediamendoza felicita a Azul. Con ella, San Rafael vuelve a brillar en lo más alto de la Vendimia.