de

San Rafael

Samuel Barcudi y un vergonzoso desconocimiento

Lunes, 2 de Febrero de 2026

El pasado fin de semana se vivió un episodio tragicómico en la política sanrafaelina que, lejos de provocar gracia, debería generar una profunda preocupación. El protagonista fue nada menos que el presidente del Honorable Concejo Deliberante de San Rafael, el doctor Samuel Barcudi.

En un breve mensaje público -cuatro líneas que parecían más memorizadas que comprendidas, pronunciadas con un lenguaje trabado y poco claro- el concejal salió a denunciar la suciedad del colector aluvional Alberdi. Lo llamativo, y a la vez alarmante, es que el propio denunciante parece desconocer que la limpieza y el mantenimiento de los colectores aluvionales es una responsabilidad histórica, directa e indelegable del Municipio.

Conviene aclararlo, no solo para nuestros lectores, sino especialmente para este pálido dirigente político que lleva más de veinte años viviendo a expensas del Estado y que supo ser, paradójicamente, una de las voces más enfáticas del pedido de autonomía municipal. Los colectores aluvionales forman parte de la infraestructura hídrica urbana y su mantenimiento corresponde al gobierno local, no a terceros, ni a organismos provinciales, ni a excusas coyunturales. Así ha sido siempre y así lo establecen las normas técnicas y administrativas vigentes.

La explicación, incluso, es más profunda: un colector aluvional no es un desagüe doméstico ni una obra menor. Su limpieza preventiva es clave para evitar inundaciones, daños materiales y riesgos para la población. Desconocer esto desde la presidencia del Concejo Deliberante no es un simple error: es una muestra preocupante de ignorancia funcional o, peor aún, de oportunismo discursivo.

Nada distinto podía esperarse de Samuel Barcudi, quien en el año 2020, en plena pandemia, ocupó el cargo de director del Observatorio COVID. Por aquellos días, para entrevistarlo había que ir a buscarlo a su laboratorio privado, donde -según relatan quienes lo vivieron- se encontraba realizando análisis que, ciertamente, no eran gratuitos. Triste, pero cierto.

Cuando quienes deben controlar, legislar y representar muestran semejante desconocimiento de las responsabilidades básicas del Estado municipal, el problema ya no es un colector sucio. El problema es la calidad dirigencial de quienes gobiernan San Rafael.

Consultado al respecto, Gustavo Ruiz, consejero de la Cuenca del Río Diamante, informó que: el colector Alberdi, es un colector de escorrentías pluviales urbanas. Corre de Oeste a Este y nace en la intersección de las avenidas Balloffet y Sarmiento. En el tramo comprendido entre avenida Balloffet y avenida El Libertador está entubado. La losa superior se corresponde con el estacionamiento vehicular sector Sur de la avenida Sarmiento,  donde se puede apreciar claramente las bocas de tormentas ubicadas aproximadamente cada 20m y sumideros en las esquinas, cuya finalidad es captar el agua de lluvia o escorrentías urbanas que escurren por las calles de la ciudad y descargas de viviendas. A partir de la intersección de avenida Sarmiento y avenida El Libertador, dicho colector se constituye en una sección abierta, donde se puede apreciar claramente que recibe las descargas de las acequias municipales que cumplen la función, no sólo para riego del arbolado público, sino como descargador de las aguas de lluvia proveniente de los distintos sectores de la ciudad.

Este colector se ubica en plena zona urbana, donde el coeficiente de escorrentía ha sido modificado como consecuencia de la gran impermeabilización originada por las construcciones propias de la ciudad, prácticamente todo lo que llueve escurre.

Claramente queda en evidencia, que el Municipio nunca tuvo en la órbita de su gestión al recurso hídrico, con muy poca y nada de atención en el riego del arbolado público y nada de gestión y desconocimiento en lo que respecta a colectores de escorrentías pluviales urbanas.

El colector Alberdi y otros tantos de la ciudad, son claramente urbanos y no son colectores de desagües provenientes de la agricultura. Los mismos son responsabilidad exclusiva del Municipio.

Esta situación de desconocimiento de los funcionarios municipales preocupa y mucho, ya que el Municipio tiene que llevar adelante el ordenamiento territorial, y si desconocen que las consecuencias del crecimiento demográfico y la acción antrópica son de su exclusiva responsabilidad y que además esta situación modifica considerablemente las escorrentías pluviales urbanas, difícilmente puedan integrar el recurso hídrico y los fenómenos hidrológicos extremos a la planificación del territorio con una mirada sustentable a largo plazo.

Con respecto a la basura, no hay mucho que decir, sólo con recorrer la ciudad en sus alrededores inmediatos, podrá uno sacar sus propias conclusiones. Microbasurales por todos lados, infraestructuras de riego invadida por basura, con sectores que la misma Municipalidad avala y recolecta con la máquina pala cargadora, donde no solo rompe los bordos de hijuelas y canales con las consecuentes roturas y desbordes, sino que arroja basura a los cauces. El ciudadano ve todos los días esta situación.

Recordar al Municipio y también a la ciudadanía el art. 1 de la le 5970
LEY 5.970 - Residuos Urbanos Art. 1: Los municipios de Mendoza erradicarán todos los basurales a cielo abierto y los microbasurales en terrenos baldíos que se encuentren dentro de sus límites. Asimismo, impedirán el vuelco de residuos en cauces de riego o el mal enterramiento de los mismos.

Señor concejal, el colector Alberdi es responsabilidad del Municipio y la gestión de la basura también.

No obstante, la Subdelegación del Río Diamante está a disposición a colaborar ante cualquier necesidad o pedido de la Municipalidad, pero entendiendo que las responsabilidad del caso es Municipal.