Avanza la investigación por el estremecedor caso ocurrido en Villa Atuel, donde un caballo fue asesinado y descuartizado tras haber sido denunciado como desaparecido. Este martes 6 de enero se desarrolló en General Alvear la audiencia de prisión preventiva, en la que la Justicia resolvió que el imputado continúe detenido.
El animal, conocido como "Lolo", pertenecía a un niño del distrito. Sus restos fueron hallados en una vivienda abandonada de una finca ubicada en callejón Padilla, en un escenario que generó una profunda conmoción social. Las imágenes del hallazgo se difundieron rápidamente en redes sociales y despertaron una ola de indignación y pedidos de justicia.
Durante la audiencia, el juez hizo lugar al pedido de la Fiscalía y ordenó que Paulo Martos Casado permanezca alojado en el complejo penitenciario. La resolución se sustentó en la gravedad del hecho, el estado de la causa, la existencia de pruebas suficientes, los antecedentes del acusado, la falta de arraigo y los riesgos procesales.
La querella, encabezada por el abogado Jerónimo Allende, remarcó el padecimiento extremo que sufrió el animal y sostuvo que se trató de un acto de violencia injustificada contra un ser sintiente, subrayando la importancia de que este tipo de delitos no queden impunes.
En el proceso también interviene la asociación proteccionista Pempa, única en Mendoza dedicada específicamente a la defensa de los caballos, que viene acompañando el caso desde sus inicios. Desde la entidad aseguraron que la investigación continúa con nuevas medidas impulsadas por la Fiscalía y reafirmaron su compromiso de seguir trabajando hasta que se esclarezcan por completo los hechos.
Finalmente, desde la querella y la organización protectora destacaron que, aunque Lolo no pueda volver, este tipo de resoluciones judiciales sientan un precedente. "Cuando la violencia contra los animales se aborda con seriedad, también se protege a toda la sociedad", expresaron, remarcando que la lucha es por este caso y por todos aquellos que no tienen voz.