Sin contratiempos, como se esperaba después de que se destrabó la pelea por los fondos con las provincias, el oficialismo libertario logró aprobar en el Senado esta madrugada el proyecto de ley reforma laboral gracias al aporte de los bloques de la oposición dialoguista, quedando las diferentes versiones del peronismo, con el kirchnerismo a la cabeza, en soledad en el rechazo a la iniciativa.
El proyecto impulsado por la Casa Rosada fue aprobado por 42 votos a favor y 30 en contra. Tras la aprobación el particular, el texto fue girado a la Cámara de Diputados para su tratamiento en revisión. Aunque parece difícil, el Gobierno pretende tenerla sancionada antes de la asamblea legislativa del 1 de marzo, cuando Javier Milei hablará ante ambas cámaras legislativas para inaugurar un nuevo período de sesiones ordinarias.
Junto a La Libertad Avanza apoyaron el texto la UCR, el Pro y un puñado de diferentes fuerzas provinciales y monobloques. En la vereda de enfrente se ubicaron los 28 senadores del conglomerado peronista del interbloque Popular más los dos provinciales de Santa Cruz.
Tras la aprobación en general, el Senado se sumergió en el debate en particular del proyecto. Fueron 26 votaciones, una por cada título que contiene el proyecto, y la discusión se extendió por más de dos horas debido que se le introdujeron medio centenar de modificaciones al dictamen, todas negociadas por la jefa de la bancada oficialista y principal artífice de la aprobación del proyecto, Patricia Bullrich (Capital).
La votación en general se produjo cerca de la 1.30, después de más de 13 horas de debate y se logró bajo la atenta mirada de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, ubicada en uno de los palcos del recinto de la Cámara alta. Sentados a su lado estaban el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli. Los tres funcionarios permanecieron en sus asientos durante todo el debate en particular, que se extendió hasta poco más de las 3.30 de la mañana.
El texto estuvo durante todo el día sometido a los vaivenes y tironeos de presiones políticas, económicas y sectoriales. La última novedad, confirmada por la jefa del oficialismo cuando aún se debatía el texto en general, es el triunfo definitivo de los gremios, que mantendrán la facultad de cobrar de manera compulsiva los "aportes solidarios" a los trabajadores por representarlos en las negociaciones colectivas.
Sólo se le impondrá un tope del 2% a esos aportes. Como contrapartida, se tomó la misma decisión para los aportes que cobran las cámaras empresarias. Seguirán siendo obligatorios, pero limitados -como hasta ahora- al 0,5% mensual.
Los sindicatos también festejaron la marcha atrás del Gobierno en la reducción de la carga patronal destinada a las obras sociales sindicales, que seguirá siendo del 6%. El cambio había sido anunciado por Bullrich el martes y fue confirmado esta madrugada en la votación en particular.
l debate se extendió de manera poco habitual como consecuencia de la estrategia adoptada por el bloque Justicialista que, ante la inminencia de una nueva derrota legislativa a manos de un oficialismo en minoría, adoptó como último recurso extender lo máximo posible la sesión, anotando 19 de sus 21 senadores en la lista de oradores.
El texto que finalmente saldrá del Senado en revisión con destino a la Cámara de Diputados sufrió más de 50 cambios con relación al dictamen firmado en diciembre pasado, cuando Bullrich fracasó en su intento de darle un tratamiento exprés al ambicioso proyecto de más de 200 artículos.
Entre los cambios que se conocieron antes del inicio de la sesión figura la eliminación del artículo que reducía el Impuesto a las Ganancias del 35% al 31%, reclamada por los gobernadores provinciales. Esto terminó por despejar el camino del proyecto y darle a Bullrich los votos que necesitaba para poder enviar el proyecto en revisión a la Cámara de Diputados.
A pesar de que fue uno de los temas más cuestionados desde que se presentó el proyecto, el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), mecanismo por el cual las empresas deberán constituir un fondo administrado por privados para pagar indemnizaciones, pasó la votación en particular sin inconvenientes.
Fuente: La nacion