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El Gobierno oficializó la baja de aranceles a la importación de ropa, calzado y telas

Con el objetivo de se hacer bajar los precios de la ropa, el gobierno de Javier Milei fomenta la importación y pone en jaque a la producción nacional.

Lunes, 31 de Marzo de 2025
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El gobierno de Javier Milei oficializó este lunes la baja de aranceles para la importación de ropa, calzado y telas. La medida ya había sido anticipada días atrás y provocó el inmediato rechazo de la industria local que advirtió que este tipo de políticas atentan contra la producción local.

Con el objetivo de hacer que bajen los precios que se pagan en el país el gobierno libertario no teme provocar una industricidio que destruirá miles de empresas y puestos de trabajo.

La oficialización de la polémica medida quedó plasmada en el Decreto 236/2025 publicado hoy en el Boletín Oficial con las firmas de Milei; el Jefe de Gabinete, Guillermo Francos y el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo.

Allí se establecieron modificaciones en el Derecho de Importación Extrazona (D.I.E.) para determinadas posiciones arancelarias de la Nomenclatura Común del Mercosur (N.C.M.).

El Arancel Externo Común (A.E.C.) del Mercosur para estos sectores sufrió modificaciones a lo largo de los años. Inicialmente, en 1994, se establecieron niveles del 14% para hilados, 18% para tejidos, y 20% para confecciones y calzado. Posteriormente, en 2007, Argentina y Brasil incrementaron estos aranceles al 26% para tejidos y 35% para confecciones y calzado, mientras que Paraguay y Uruguay mantuvieron sus valores previos. En 2009, se aplicó un nuevo aumento, llevando el arancel de hilados hasta el 18% o 26%, según el caso.

La Secretaría de Comercio aseguró que "esta suba de aranceles establecida en 2007 se fijó como una medida transitoria, sujeta a estudios posteriores que nunca se realizaron. En consecuencia, la normativa sigue vigente desde hace 18 años, generando un impacto directo en el precio de la indumentaria en Argentina. Un relevamiento comparativo de precios con otros nueve países con PBI per cápita medio-alto (como España, México, Brasil, Chile y Estados Unidos) demuestra que Argentina tiene la ropa más cara de la región. Por ejemplo, una remera de una marca internacional cuesta un 310% más que en España y un 95% más que en Brasil. Una campera, en tanto, es 174% más costosa que en España y 90% más que en Brasil".

Ahora, se oficializó la baja en donde los aranceles de ropa y calzado pasarán de 35% a 20%, los de telas del 26% al 18%; y de los distintos hilados de 18%, a 12%, 14% y 16%". Con los cambios introducidos ahora, el Gobierno busca ajustar los gravámenes para mejorar la competitividad interna y reducir los precios.

Industricidio

La Unión Industrial Argentina (UIA) expresó su preocupación por la decisión de la administración de Milei de bajar aranceles a las importaciones de productos textiles.

"Es preocupante que la agenda de integración comercial no esté acompañada de una agenda de competitividad dentro del país. En los últimos meses la UIA ha advertido sobre la necesidad de atender las cuestiones que dificultan la competencia desleal y propuesto un camino en pos de nivelar la cancha frente a las desigualdades generadas por el llamado costo argentino", advirtió la UIA en un comunicado.

Y siguió: "La industria textil, de indumentaria y calzado se encuentra entre los principales empleadores en provincias como Buenos Aires, Catamarca, CABA, Santiago del Estero y Tucumán, y se estima que de los 30 mil empleos industriales perdidos durante el último año, más de 10 mil corresponden a esa cadena. Esta pérdida del empleo, sumada a un aumento de la informalidad, podría acelerarse frente a una apertura indiscriminada sin antes equilibrar las condiciones locales".

Remarcaron además que en enero, el rubro textil registró un aumento de precios del 0,6% mientras que la indumentaria de producción textil aumentó un 1%. A raíz de esto, el aumento de prendas de vestir y calzado en IPC en febrero dio 0,4%, muy lejos del incremento de precios de otros sectores de la economía.

"Adicionalmente, los sectores textil e indumentaria están especialmente afectados por los problemas de comercio ilegal, contrabando y falsificación marcaria, entre otras. Del último relevamiento del CEU-UIA, un 33% de las empresas relevadas afirmaron que el contrabando las afectaba negativamente, llegando al 80% en el caso de las empresas del sector textil, indumentaria y confecciones", explicó la UIA.

E insistió, para concluir, en "la necesidad de tener una coordinación entre la agenda de competitividad y la integración comercial para no seguir profundizando la caída de la producción industrial y el empleo, en especial mediante la baja de impuestos nacionales, provinciales y municipales".


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