Un hombre de 34 años fue detenido en Texas, Estados Unidos, tras ser acusado de agredir salvajemente a su hijo durante una sesión de estudio en el hogar. El incidente, motivado por un error en una respuesta de matemáticas, escaló rápidamente a un ataque físico que dejó al menor con dificultades para realizar funciones básicas como respirar, hablar y tragar.
El episodio violento ocurrió el pasado 3 de febrero en el condado de Coryell. Según la denuncia judicial, Kord Amon Huntley perdió el control cuando el niño no pudo responder correctamente a una pregunta académica. De acuerdo con el relato de la víctima, su padre lo tomó por los hombros y lo arrojó violentamente contra el suelo, impactando su cabeza y espalda contra una estructura metálica del piso.
Un ataque con secuelas físicas inmediatas
La agresión no terminó con la caída. El menor denunció que, mientras estaba en el suelo, Huntley lo sujetó del cuello ejerciendo una presión intensa durante varios segundos mientras le gritaba. Tras el ataque, el hombre obligó al niño a terminar sus deberes antes de enviarlo a dormir, ignorando que el chico ya presentaba serias dificultades para respirar debido a la estrangulación.
Al día siguiente, durante la jornada escolar, el niño experimentó dolores agudos y se ahogó al intentar ingerir alimentos, ya que su garganta presentaba una inflamación que le impedía tragar con normalidad. Al reencontrarse con su madre tras la escuela, le relató lo sucedido, lo que derivó en una denuncia inmediata ante las autoridades policiales.
Situación judicial del agresor
Un examen médico forense confirmó la presencia de hematomas y abrasiones compatibles con un intento de estrangulamiento en la zona del cuello del menor. Basándose en estas pruebas, la Oficina del Sheriff del Condado de Coryell procedió a la detención de Huntley este último fin de semana.
El hombre enfrenta cargos por lesiones intencionales a un menor, un delito grave en la jurisdicción de Texas. Actualmente, permanece alojado en la cárcel del condado bajo una fianza establecida en 30.000 dólares, la cual no ha sido abonada hasta la fecha. El caso ha generado una fuerte indignación en la comunidad local, resaltando una vez más los peligros del maltrato infantil bajo el pretexto de la disciplina académica.