El alcalde Nicolás Féraud reconoció que el lugar no cumplía con las normas vigentes que establecen un control anual de la seguridad.
La seguridad del bar que se incendió en Crans Montana, Suiza, en Nochebuena, confirmó que no había sido controlada en los últimos cinco años, según confirmó el alcalde Nicolás Féraud y reconoció que no hay una explicación sobre normas vigentes que establecen un control.
El anuncio sobre el control lo hizo en conferencia de prensa y precisó que las normas vigentes no obligan a que los controles se revisen los materiales utilizados en las instalaciones donde la espuma insonorizante del techo provocó fuego.
El uso de bengalas de las botellas se acercaron mucho al techo del local y eso provocó el incendio donde murieron 40 personas. Cabe destacar que, no solo estaba lleno el lugar, sino que había una larga fila del lado de afuera para ingresar al lugar.
En una conferencia de prensa, la Policía confirmó que el siniestro causó "decenas de muertos" y estuvo acompañado por una explosión. "Varias personas perdieron la vida y otras resultaron heridas", señalaron las autoridades en un comunicado, en el que calificaron el episodio como "grave".
El comandante de la policía local, Frédéric Gisler, precisó que "la explosión fue consecuencia del incendio, y no al revés".