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Alvear

Por segundo año consecutivo, una pareja de jotes cría a sus pichones en la Bodega Faraón de General Alvear

La pareja de aves silvestres eligió el edificio histórico para anidar y criar a sus pichones en 2025 y volvió a hacerlo en esta temporada. Desde la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque destacaron que su presencia sostenida constituye un indicador positivo de equilibrio ambiental.

Sabado, 10 de Enero de 2026

La emblemática Bodega Faraón, declarada Monumento Histórico Nacional, vuelve a ser escenario de un hecho destacado para la conservación de la fauna silvestre en Mendoza. Por segundo año consecutivo, una pareja de jotes cabeza negra logró reproducirse con éxito en lo alto de sus antiguas torres de vinificación continua, consolidando un proceso que comenzó la temporada pasada, cuando las aves se instalaron de manera permanente en el lugar.

Durante el año anterior, la pareja eligió este edificio histórico como sitio de descanso y refugio, adaptándose progresivamente a las estructuras de la bodega. Ese antecedente fue determinante para que, en la temporada actual, los ejemplares volvieran a elegir el mismo espacio y concretaran una nueva puesta, que derivó en la crianza exitosa de dos pichones.

Al igual que en la temporada previa, los comportamientos reproductivos comenzaron a inicios de la primavera. Las aves encontraron en las alturas de las torres un ambiente propicio para anidar, protegido de perturbaciones y con condiciones adecuadas para el desarrollo de las crías. Gracias a este contexto favorable, los pichones lograron crecer normalmente y actualmente realizan sus primeros vuelos, permaneciendo en las inmediaciones del nido mientras completan su proceso de maduración.

"La elección del sitio confirma la capacidad de adaptación de la especie a entornos humanizados y resalta el valor de conservar construcciones históricas que pueden funcionar como espacios de refugio para la fauna", explicó Ignacio Haudet, director de Biodiversidad y Ecoparque del Ministerio de Energía y Ambiente.

"Si bien estas aves suelen nidificar en cavidades naturales como cuevas rocosas, huecos de árboles o incluso en el suelo, también utilizan torres, chimeneas y edificaciones antiguas cuando encuentran condiciones adecuadas de tranquilidad y resguardo", señaló.

El veterinario del Departamento de Fauna Silvestre, Juan Pablo Coniglione, explicó que esta especie cumple un rol ecológico fundamental en los ambientes de monte, ya que se alimenta exclusivamente de carroña. "Al consumir restos de animales muertos, contribuye a la limpieza del ambiente y a la reducción de riesgos sanitarios. En pocas horas, pueden eliminar completamente un cadáver, evitando la propagación de enfermedades que afectan tanto a la fauna silvestre como a la producción ganadera". En ese sentido, remarcó que se trata de una especie beneficiosa y que no representa un riesgo para la población.

Por su parte, Adrián Gorrindo, a cargo del Departamento de Fauna Silvestre, destacó que la presencia sostenida de fauna silvestre en ámbitos urbanos, periurbanos o productivos constituye un indicador positivo de salud ambiental. La observación de especies clave cumpliendo su función ecológica refleja ambientes funcionales y aporta, además, un valor agregado a los territorios donde conviven producción, patrimonio cultural y naturaleza.

Trabajo articulado

Un factor determinante para el éxito de este nuevo proceso fue el trabajo coordinado entre el Ministerio de Energía y Ambiente y el Municipio de General Alvear, que acordaron respetar el desarrollo natural de las aves y evitar cualquier tipo de intervención durante las etapas de nidificación y crianza. Esta decisión permitió que la pareja completara el cuidado de sus crías sin perturbaciones y consolidó una práctica de gestión comprometida con la protección de la biodiversidad.

El seguimiento de la familia se llevó adelante de manera conjunta entre el Estado provincial, el municipio y organismos científicos especializados, como el Centro para el Estudio y Conservación de las Aves Rapaces en Argentina (Cecara). Esta coordinación interinstitucional hizo posible un monitoreo responsable del crecimiento de los pichones, respetando los tiempos biológicos de la especie y generando información técnica de valor para fortalecer las estrategias de conservación.

Actualmente, los jotes pueden observarse posados en lo alto de las antiguas torres de la Bodega Faraón, un sitio que integra historia, identidad productiva y biodiversidad. Cabe recordar que este establecimiento fue declarado Monumento Histórico Nacional por ser el lugar donde se desarrolló el sistema de vinificación continua y que hoy puede visitarse mediante recorridos guiados, lo que suma un atractivo adicional vinculado a la convivencia respetuosa entre el patrimonio cultural y la fauna silvestre.