Frente a una primera fila colmada de funcionarios nacionales y miembros del Poder Judicial, Osvaldo Armoza exigió celeridad con nombres propios. El mensaje de urgencia que envió uno de los magistrados señalados en plena ceremonia.

El aniversario número 32 del atentado terrorista contra la AMIA no solo fue un espacio de profundo recogimiento y memoria colectiva, sino también el escenario de un fortísimo pase de facturas político y de la justicia que se vivió en directo sobre la calle Pasteur al 633.
En medio de un imponente operativo de seguridad que blindó los accesos al barrio de Once, el presidente de la mutual, Osvaldo Armoza, rompió con los discursos generales y apuntó de manera directa con nombre y apellido contra los integrantes de la Cámara de Casación encargados de definir el futuro del expediente. Bajo la atenta mirada del presidente Javier Milei, visiblemente conmovido, el dirigente comunitario exhortó a los magistrados a destrabar los laberintos burocráticos de manera urgente.
La mención de manera explícita de los apellidos de los jueces generó una inmediata repercusión en la platea de invitados especiales, donde el propio Diego Barroetaveña seguía el desarrollo de la ceremonia.
Tras escuchar su nombre y el grito de reclamo por parte de los familiares de las víctimas, el camarista federal mantuvo un breve intercambio con sus pares y comenzó a enviar mensajes con urgencia a la jueza Ledesma desde su teléfono celular para acelerar la fijación de una audiencia clave. La premura responde a la necesidad de resolver qué magistrado de manera definitiva reemplazará a Carbajo en la Sala, dado que su subrogancia se encuentra vencida.
La conmemoración de las víctimas convocó a una nutrida comitiva del oficialismo nacional y de las delegaciones de la diplomacia extranjera. Javier Milei asistió acompañado por su hermana Karina, compartiendo las primeras ubicaciones con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la senadora Patricia Bullrich. Al imponente despliegue del personal de seguridad de manera conjunta se sumaron figuras de la política y el ámbito judicial, configurando un fuerte marco de respaldo que la propia ministra destacó al señalar la relevancia de que la máxima autoridad del país asista de forma continua a las ceremonias del 18 de julio.