La conductora entregó su teléfono y la clave de acceso bajo cadena de custodia. Su defensa buscará cuestionar el origen de los videos y sostendrá que habrían sido obtenidos de manera ilegal.
Jesica Cirio entregó su teléfono celular a la Justicia, junto con la clave de acceso y bajo cadena de custodia, luego de la difusión de videos en los que se la ve recorriendo un vestidor y exhibiendo importantes cantidades de dólares en efectivo.
El dispositivo será sometido a peritajes en el marco de la causa que investiga al exjefe de Gabinete bonaerense Martín Insaurralde por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.
La entrega se produjo después de que el juez federal de Lomas de Zamora, Luis Armella, intimara a la conductora a presentar el celular en un plazo de 24 horas. El magistrado también había ordenado a Gendarmería Nacional secuestrar el aparato si Cirio era localizada en la vía pública.
Según trascendió, el abogado de Cirio presentó el teléfono con la contraseña de acceso y las formalidades necesarias para preservar el equipo y su contenido. Por ahora, no se sabe si los videos difundidos se encuentran almacenados en el dispositivo; ese punto deberá ser determinado por la pericia.
La defensa de la conductora analiza una estrategia inicial centrada en cuestionar el origen de la grabación. El planteo apuntaría a sostener que el material fue obtenido de manera ilegal y que, por lo tanto, no debería ser incorporado como prueba dentro del expediente.
Si ese planteo no prospera, la discusión podría avanzar hacia una segunda línea vinculada al dinero que aparece en las imágenes y a la posibilidad de justificar el origen de los dólares en efectivo.
Los videos muestran a Cirio en un vestidor donde aparecen fajos de dólares, algunos termosellados y guardados en bolsas, valijas y cajones. La Justicia busca establecer el origen del dinero, la fecha de la grabación y el lugar donde fue filmado el material.
La pericia sobre el celular de Cirio se suma a otras medidas de prueba en marcha, entre ellas un análisis patrimonial sobre Insaurralde, la propia conductora y Sofía Clerici.
La causa se inició a fines de septiembre de 2023, tras la difusión del denominado “yategate”, cuando se conocieron imágenes de Insaurralde a bordo del yate Bandido, en Marbella, junto a Clerici. Aquella filtración derivó en la renuncia del entonces funcionario bonaerense y en la apertura de una investigación sobre su evolución patrimonial.
En marzo de este año comenzaron los peritajes sobre los bienes de Insaurralde. Los fiscales sostienen que existiría una fuerte desproporción entre su patrimonio y sus ingresos como funcionario, y ya solicitaron su declaración indagatoria y la de otras personas investigadas como presuntos testaferros.
La intimación a Cirio llegó después de una serie de allanamientos realizados en domicilios vinculados a la conductora y a su expareja Elías Piccirillo. En uno de esos procedimientos se secuestraron aproximadamente US$19.000 en efectivo y armas de fuego registradas a nombre de Nicolás Trombino, actual pareja de Cirio.
Por su parte, Piccirillo también entregó su celular y la clave de acceso, aunque los investigadores no encontraron allí el material buscado.
A través de un comunicado, Cirio sostuvo que los videos forman parte de “manipulaciones digitales”, defendió el origen de su patrimonio y afirmó que todos sus ingresos fueron declarados ante los organismos fiscales.