Victoria Villarruel encabeza una reunión clave con los jefes de bloque mientras el oficialismo intenta evitar que la oposición avance con un pedido de interpelación contra Manuel Adorni.
El Senado atraviesa horas decisivas. Los jefes de bloque mantienen una reunión de labor parlamentaria junto a la vicepresidenta Victoria Villarruel para definir si se realiza o no la sesión prevista para este jueves, en medio de las tensiones generadas por los pedidos de la oposición para avanzar contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Según fuentes parlamentarias, la posibilidad de suspender la sesión aparece como el escenario más probable. El oficialismo considera que abrir el recinto podría facilitar una ofensiva de la oposición para impulsar una interpelación al funcionario nacional.
Inicialmente, La Libertad Avanza tenía previsto tratar proyectos vinculados a la inviolabilidad de la propiedad privada y distintos pliegos judiciales. Sin embargo, el contexto político modificó las prioridades y llevó al Gobierno a reconsiderar la convocatoria.
El objetivo de la Casa Rosada es ganar tiempo en las negociaciones parlamentarias y evitar que la oposición consiga los apoyos necesarios para citar a Adorni al Senado.
La preocupación oficial radica en que una eventual interpelación podría derivar posteriormente en una moción de censura y abrir un escenario político complejo para el Gobierno.
Para impedirlo, el oficialismo necesita sostener el respaldo de sus aliados legislativos, entre ellos sectores del PRO, la UCR y bloques provinciales. Sin embargo, varios de esos espacios se mostraron críticos con el jefe de Gabinete en los últimos días.
Uno de los cuestionamientos más duros llegó desde el PRO. El diputado Fernando de Andreis, dirigente cercano a Mauricio Macri, sostuvo: “No descartamos avanzar con la interpelación. El ideal es que se vaya ayer. Ya no debería pasar más un día en el cargo”.A
En caso de concretarse la sesión, la oposición podría intentar incorporar sobre tablas un pedido de interpelación contra Adorni. Sin embargo, para tratarlo directamente en el recinto sin pasar previamente por comisión necesitaría reunir una mayoría especial de dos tercios de los presentes.
Esa alternativa aparece como difícil de alcanzar, ya que el bloque oficialista cuenta con 21 senadores y necesitaría apenas algunas voluntades adicionales para bloquear esa mayoría agravada.
La otra opción es reunir una mayoría simple para emplazar a las comisiones correspondientes y forzar el tratamiento del tema. Aunque este mecanismo requiere más tiempo, podría desembocar en una futura sesión destinada específicamente a debatir la interpelación.
De prosperar ese proceso, la Constitución habilita la posibilidad de impulsar una moción de censura contra el jefe de Gabinete, una medida que luego debe ser tratada por ambas cámaras del Congreso.
Con el objetivo de reducir la presión política, Adorni confirmó que asistirá al Senado el próximo 2 de julio para presentar su segundo informe de gestión ante la Cámara alta.
Durante esa exposición deberá responder preguntas sobre la marcha del Gobierno y afrontar cuestionamientos vinculados a las observaciones que la oposición viene realizando respecto de su situación patrimonial.
Mientras algunos sectores opositores consideran que su continuidad en el cargo está en discusión, en la Casa Rosada descartan cualquier posibilidad de salida y aseguran que el funcionario mantiene el respaldo total de Javier Milei y Karina Milei.