El canciller argentino rechazó las acusaciones del expresidente boliviano y aseguró que los vuelos trasladaron alimentos y provisiones para asistir a la población afectada por los bloqueos.
El Gobierno nacional rechazó las acusaciones de Evo Morales, quien había denunciado que la Argentina envió aviones Hércules para trasladar policías, militares y material antidisturbios en medio de las protestas contra el gobierno de Rodrigo Paz Pereira en Bolivia.
El canciller Pablo Quirno negó esa versión y aseguró que los vuelos argentinos tuvieron un fin exclusivamente humanitario. Según explicó, el operativo estuvo destinado a transportar alimentos y provisiones para asistir a la población afectada por los bloqueos de rutas.

El expresidente boliviano denunció que Argentina habría enviado material antidisturbios y apoyo logístico al gobierno de Rodrigo Paz. También afirmó que en la región sigue vigente una nueva forma de “Plan Cóndor”.
El ministro de Relaciones Exteriores sostuvo que las acusaciones del expresidente boliviano son “totalmente falsas” y no tienen “ningún tipo de asidero”.
En declaraciones a Radio Mitre, Quirno afirmó que el envío argentino buscó colaborar con el abastecimiento en distintas regiones de Bolivia, afectadas por cortes y protestas que ya llevan más de dos semanas.
De acuerdo con el comunicado oficial del Gobierno argentino, el operativo incluyó 12 toneladas de pollo congelado y otros productos esenciales.
La polémica se había iniciado luego de que Morales asegurara que los vuelos enviados por el gobierno de Javier Milei habían servido para trasladar efectivos de seguridad y equipamiento represivo.
“Han trasladado policías en aviones enviados por Milei. Militares también. La policía no tenía material contra las movilizaciones y llegó desde la Argentina”, había denunciado el exmandatario en una entrevista con Radio 10.
Quirno rechazó esa versión y apuntó contra los sectores que impulsan las protestas contra el gobierno boliviano. “Es muy difícil cuando opositores que perdieron elecciones tratan de desestabilizar a un gobierno que llegó hace seis meses”, sostuvo.
Durante la entrevista, Quirno también defendió el alineamiento regional de los gobiernos que apoyan a la administración de Rodrigo Paz Pereira.
El canciller mencionó contactos frecuentes con países como Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Honduras, Guatemala, Paraguay y Perú, a los que definió como parte de un grupo que busca respaldar a gobiernos democráticamente electos.
Además, vinculó la crisis boliviana con otros procesos políticos de la región y acusó a los sectores afines a Morales de intentar alterar el orden institucional.
En la misma entrevista participó el canciller boliviano, Fernando Aramayo, quien agradeció el apoyo argentino y acusó a Evo Morales de promover acciones desestabilizadoras.
“Denunciamos actos de sedición y terrorismo por parte de Evo Morales. Es un golpe de Estado, quieren derrocar un gobierno democráticamente electo”, sostuvo Aramayo.
La controversia ocurre en medio de una fuerte crisis social en Bolivia. Distintas organizaciones mantienen bloqueos en rutas clave desde hace 17 días consecutivos, en una protesta que comenzó con reclamos del transporte por la escasez de combustible y derivó en una paralización logística. Hasta el momento, el conflicto dejó al menos cuatro muertos.