Britney Spears aceptó declararse culpable de un cargo menor de conducción temeraria. Deberá cumplir libertad condicional, pagar una multa y continuar con tratamiento.
Britney Spears aceptó un acuerdo judicial en California y se declaró culpable de un cargo menor de conducción temeraria vinculada al consumo de alcohol y drogas, luego de haber sido arrestada en marzo en el condado de Ventura.
La artista no estuvo presente en la audiencia, ya que se trataba de un delito menor, y fue representada por sus abogados ante el Tribunal Superior del condado de Ventura. Originalmente, Spears había sido acusada de manejar bajo la influencia de una combinación de alcohol y al menos una droga, aunque la presentación judicial no precisó qué sustancia habría consumido.
El acuerdo permitió reducir la acusación a una figura menor conocida en Estados Unidos como “wet reckless”, una conducción imprudente relacionada con alcohol o drogas. Según la Fiscalía del condado de Ventura, este tipo de resolución es habitual en casos sin antecedentes previos de DUI, sin choque, sin heridos y cuando la persona muestra voluntad de realizar tratamiento.
El comisionado Matthew Nemerson la condenó a 12 meses de libertad condicional no supervisada, un día de cárcel ya computado por el tiempo cumplido tras su arresto, el pago de una multa de 571 dólares y la realización de un programa de educación por abuso de alcohol de 30 horas. También deberá asistir una vez por semana a terapia psicológica y dos veces por mes a controles psiquiátricos.
Además, si vuelve a ser detenida durante el período de probation, deberá someterse a controles de alcoholemia y a la revisión de su vehículo. Según Reuters, no se le impusieron restricciones adicionales a su licencia, más allá de la prohibición estricta de manejar con cualquier nivel de sustancias intoxicantes en el cuerpo.
El caso se inició el 4 de marzo, cuando la Patrulla de Caminos de California intervino tras reportes sobre una conductora que circulaba de forma errática y a alta velocidad en un BMW negro en Ventura County. Los agentes indicaron que observaron señales de deterioro y procedieron al arresto.
Tras ese episodio, representantes de la cantante informaron que Spears ingresó voluntariamente a un centro de rehabilitación. Medios estadounidenses señalaron que completó una etapa presencial de tratamiento y luego regresó a su casa para continuar con seguimiento remoto.
La resolución judicial busca cerrar el expediente penal sin pena efectiva de cárcel, pero mantiene a la artista bajo condiciones concretas durante un año. En caso de incumplimiento o reincidencia, la Fiscalía advirtió que podría enfrentar cargos más graves y sanciones superiores.
El caso vuelve a ubicar a Spears en el centro de la atención pública, aunque esta vez bajo un esquema judicial orientado principalmente a tratamiento, prevención de reincidencia y control de conducta.