La vicepresidenta criticó los cambios de último momento en la cantidad de pliegos judiciales que debía tratar el Senado y habló de “descontrol” en la organización de la sesión.
La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a marcar diferencias dentro del oficialismo y cuestionó a Patricia Bullrich por el manejo de los pliegos judiciales que debían tratarse en el Senado.
En la previa de la sesión de este jueves, Villarruel apuntó contra la titular del bloque de La Libertad Avanza por los cambios de último momento en la cantidad de postulaciones incluidas en el temario.
“Hay que preguntarle a Patricia Bullrich por qué nos somete a este descontrol”, sostuvo la vicepresidenta ante la prensa acreditada en el Congreso.
Según explicó Villarruel, durante la reunión de Labor Parlamentaria se había acordado avanzar con 50 pliegos judiciales. Sin embargo, el número luego subió primero a 53 y finalmente a 74.
La titular del Senado cuestionó la falta de previsibilidad en la organización de la sesión y remarcó que se trata de designaciones sensibles para el funcionamiento del Poder Judicial.
“Estamos hablando de jueces, no de caramelos en un kiosco”, afirmó.
Además, aseguró que el listado definitivo fue conocido apenas media hora antes del inicio de la sesión, una situación que consideró impropia para el tratamiento de candidaturas judiciales.
Villarruel también se refirió a la controversia por el pliego de María Verónica Michelli, cuya candidatura quedó en medio de una disputa entre el Senado y la Casa Rosada.
La vicepresidenta confirmó que mantuvo una reunión con la postulante, aunque aclaró que el encuentro se produjo a pedido de Michelli y que no tenía vínculo previo con ella.
Desde el entorno de Villarruel remarcaron que su postura frente al tema es institucional y recordaron que el pliego ya cuenta con nueve firmas de respaldo en la Comisión de Acuerdos.
El caso generó tensión dentro de La Libertad Avanza luego de que el Gobierno analizara retirar la postulación, pese a que el trámite parlamentario ya estaba avanzado.
La semana pasada, aliados habituales del oficialismo habían advertido que no aceptarían el retiro del pliego. Bullrich adoptó una posición similar e incluso le habría ofrecido su renuncia como presidenta del bloque al presidente Javier Milei.
El episodio volvió a exponer las diferencias internas del oficialismo y sumó nuevos cuestionamientos hacia Bullrich dentro del espacio libertario, especialmente desde sectores cercanos a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.