Autoridades instaladas por Moscú en Donetsk aseguraron que un dron ucraniano impactó contra un colectivo de pasajeros. También informaron 11 heridos.
Rusia acusó a Ucrania de haber matado a ocho civiles y herido a otros 11 en un ataque con dron contra un colectivo de pasajeros que circulaba por una zona de Donetsk controlada por Moscú, en el este ucraniano.
La denuncia fue realizada por Denis Pushilin, jefe regional instalado por Rusia, quien aseguró que el vehículo fue alcanzado cuando se detuvo para recoger pasajeros en la localidad de Yenakiievo.
Según Pushilin, el colectivo cubría la ruta entre Moscú y Simferopol, en Crimea controlada por Rusia, y llevaba 53 personas registradas para el viaje.
El funcionario calificó el ataque como un acto de “agresión inhumana” y responsabilizó directamente a las fuerzas ucranianas.
Investigadores rusos abrieron una causa penal bajo la figura de ataque terrorista y trabajan para identificar a los responsables.
Videos difundidos por las autoridades mostraron los restos del micro blanco detenido al costado de la ruta. El techo metálico estaba parcialmente hundido, el interior completamente quemado y todas las ventanas destruidas.
La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zakharova, afirmó que el episodio forma parte de una supuesta persecución contra civiles, mientras que el embajador especial Rodion Miroshnik sostuvo que el objetivo sería intimidar a la población.
Hasta el momento, Ucrania no emitió una respuesta inmediata sobre la acusación. Tanto Kiev como Moscú niegan atacar deliberadamente a civiles en el marco de la guerra.
El episodio se produce después de una nueva escalada de ataques cruzados. Rusia lanzó el martes un bombardeo masivo con drones y misiles contra Ucrania, que dejó 23 muertos y 130 heridos, según autoridades ucranianas.
Moscú sostuvo que ese ataque fue una respuesta a una ofensiva ucraniana contra un dormitorio en Luhansk, territorio controlado por Rusia. Kiev negó haber atacado ese objetivo.
La guerra continúa así marcada por denuncias recíprocas, ataques contra infraestructura y nuevas víctimas civiles en ambos lados del frente.