El Gobierno nacional actualizó el sistema de identificación de autopartes con códigos QR obligatorios. La medida apunta a mejorar la trazabilidad y combatir la venta de repuestos falsificados.
La comercialización de autopartes falsificadas continúa siendo una preocupación para el sector automotor argentino. Frente a este escenario, el Gobierno nacional introdujo modificaciones en el sistema de identificación obligatorio mediante códigos QR, una herramienta destinada a mejorar la trazabilidad de los productos y brindar mayor información a consumidores y organismos de control.
La medida fue bien recibida en Mendoza, donde referentes del sector advirtieron sobre el crecimiento de la compra de repuestos importados y la circulación de componentes que imitan piezas originales sin cumplir con los estándares de seguridad exigidos.
El régimen, implementado originalmente en 2025, obliga a fabricantes e importadores a incorporar un código QR en las autopartes de seguridad. A través de ese código, cualquier usuario puede acceder a información detallada sobre el producto, incluyendo fabricante, marca, modelo, país de origen, certificaciones y organismo responsable de la validación.
La actualización normativa incorporó una excepción para los neumáticos. Cuando resulte imposible colocar el código directamente sobre el producto o su envase, la información podrá estar disponible mediante un código visible en el punto de venta o entrega.
Además, en las compras realizadas por internet o mediante plataformas de comercio electrónico, los vendedores deberán garantizar que los consumidores puedan acceder a esos datos antes de concretar la operación.
Uno de los cambios más relevantes es la creación de un período de transición para el stock ya existente. Las autopartes fabricadas o importadas antes de la entrada en vigencia del régimen podrán seguir comercializándose hasta el 1 de septiembre de 2026, siempre que cumplan con las normas vigentes al momento de su ingreso al mercado.
La medida surge en un contexto de creciente preocupación por el ingreso y comercialización de repuestos apócrifos.
Desde la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) advirtieron que cada vez aparecen más productos que imitan piezas originales, pero que no cuentan con controles de calidad ni certificaciones de seguridad.
La situación también se vincula con el aumento de las compras internacionales. Según datos del Indec, las operaciones realizadas mediante el sistema courier alcanzaron los 103 millones de dólares en marzo, con un crecimiento interanual superior al 120%.
Desde la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo explicaron que la diferencia de precios entre los productos vendidos en Argentina y los adquiridos en mercados internacionales impulsó esta tendencia durante los últimos meses.
Especialistas del sector señalaron que las autopartes falsificadas suelen presentar una vida útil más corta, fallas prematuras y menor resistencia operativa. Además, pueden comprometer sistemas críticos para la seguridad vehicular, como frenos, suspensión o componentes del motor.
Desde talleres mecánicos mendocinos remarcaron que muchas veces las diferencias visuales entre una pieza original y una falsificada son prácticamente imperceptibles para el consumidor, aunque las consecuencias pueden ser significativas al momento de su instalación y funcionamiento.