La hija de la víctima avisó que su madre había muerto, pero Policía Científica detectó que aún respiraba. La mujer fue internada en grave estado y falleció horas después.
Una mujer de 94 años murió en San Rafael luego de haber sido hallada con vida, aunque en estado crítico, dentro de su vivienda. El caso generó conmoción y abrió una investigación judicial por las circunstancias previas al hallazgo.
El episodio comenzó cuando Araceli Salim, hija de la víctima, se presentó en una dependencia policial e informó la muerte de su madre, Haydé Bonza. A partir de ese aviso, efectivos se trasladaron hasta el domicilio, donde inicialmente la mujer fue dada por fallecida.
Al ingresar a la vivienda, los investigadores encontraron un escenario confuso, con vidrios rotos, desorden y hasta un DNI quemado. Para acceder al lugar, los efectivos debieron forzar puertas.
Uno de los puntos que ahora genera dudas es que, pese a la situación observada, no se habría convocado de inmediato a personal médico ni a una ambulancia para constatar el fallecimiento. En cambio, se dio intervención a Policía Científica.
Esa fue la advertencia que habría realizado una integrante del equipo forense al revisar a la víctima. Recién entonces se solicitó asistencia médica.
Bonza fue estabilizada y trasladada de urgencia al hospital, donde quedó internada en grave estado con un cuadro severo de deshidratación. Finalmente, falleció en las últimas horas.
La causa quedó caratulada como averiguación de muerte, aunque la Justicia busca establecer qué ocurrió durante los días previos al hallazgo. Para eso, se ordenó una necropsia con el objetivo de determinar si la mujer ingirió alguna sustancia tóxica o si murió como consecuencia de un posible abandono prolongado.
Los investigadores intentan reconstruir un período de aproximadamente cinco días, durante el cual Salim habría dejado la vivienda y se habría alojado en distintos lugares, entre ellos un hotel de San Rafael.
También serán analizados dispositivos electrónicos y otros elementos secuestrados en la casa. En paralelo, se investiga la posible desaparición de dinero en dólares y euros que, según trascendió, tendría la familia.
Por el momento, Araceli Salim no fue imputada. La mujer permanece internada en el área de salud mental del hospital Teodoro J. Schestakow, debido a un cuadro psiquiátrico que incluiría delirios místicos, alucinaciones y desconexión con la realidad.
La Fiscalía solicitó la intervención de la Justicia de Familia para avanzar con una internación compulsiva, al considerar que podría representar un riesgo para sí misma y para terceros.
Una eventual imputación por abandono de persona dependerá de los resultados de la investigación y de la evaluación sobre la situación psiquiátrica de la hija de la víctima.