Teherán defendió su derecho a controlar el tránsito por el estrecho de Ormuz y lanzó advertencias a Estados Unidos y a los países del Golfo, mientras persisten las tensiones tras el acuerdo preliminar que frenó la guerra.

Irán volvió a reivindicar este viernes su derecho a controlar el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz y advirtió a los países del Golfo que eviten alinearse con Estados Unidos, en un nuevo episodio de tensión regional que se produjo un día después de que un buque fuera alcanzado por un objeto cerca de Omán.
La respuesta de Teherán llegó luego de que Estados Unidos y seis países del Consejo de Cooperación del Golfo emitieran una declaración conjunta en la que rechazaron la intención iraní de cobrar peajes a las embarcaciones que atraviesen el estrecho y reclamaran una navegación "libre, incondicional y sin restricciones".
El viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, sostuvo que el tránsito seguro por el estrecho no puede garantizarse mediante "acuerdos ambiguos" ni decisiones que ignoren el papel de Irán como Estado ribereño.
La televisión estatal iraní informó que la Guardia Revolucionaria obligó a retroceder a tres petroleros extranjeros que, según afirmó, intentaban realizar un paso no autorizado por el estrecho de Ormuz. Sin embargo, no brindó detalles sobre la identidad de las embarcaciones.
En paralelo, la naviera taiwanesa Evergreen Marine confirmó que su buque Ever Lovely, con bandera de Singapur, fue impactado el jueves por un objeto de origen desconocido mientras navegaba cerca de Omán siguiendo una ruta recomendada por la agencia marítima británica UKMTO. No hubo heridos y la embarcación pudo continuar viaje.
Dos funcionarios estadounidenses aseguraron a Reuters que el disparo habría sido realizado por Irán, aunque el Gobierno de Donald Trump no emitió una confirmación oficial inmediata. La autoridad iraní encargada de administrar el tránsito por el estrecho advirtió que cualquier embarcación que utilice rutas no autorizadas asumirá los riesgos bajo responsabilidad de sus propietarios y operadores.
Mientras tanto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que Washington considerará un problema grave cualquier intento iraní de amenazar o bloquear la navegación en el estrecho.

Equipos de rescate, hospitales de campaña, suministros y millones de dólares en ayuda comenzaron a llegar a Venezuela tras el terremoto que dejó miles de desaparecidos y graves daños en Caracas y sus alrededores.
Las diferencias entre Washington y Teherán también se mantienen respecto de otros puntos del acuerdo preliminar que puso fin a las hostilidades. Las negociaciones, previstas para extenderse durante 60 días, deberán abordar cuestiones como el programa nuclear iraní, las inspecciones internacionales, los incentivos económicos y la situación en el sur del Líbano.
En ese contexto, Israel volvió a aumentar la presión sobre la región al lanzar panfletos sobre la localidad libanesa de Mansouri, instando a la población a abandonar la zona. Además, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que cualquier nuevo ataque iraní contra Israel sería "el mayor error" de Teherán.
Pese a la tensión política y militar, los mercados mostraron una reacción moderada. El precio del petróleo cayó más de un 3% durante la jornada y algunas operaciones de transporte comenzaron a normalizarse, entre ellas la reanudación de cargas de crudo en la terminal saudí de Ras Tanura y el incremento del tránsito de fertilizantes a través del estrecho.