La acusada fue detenida en Joinville. La Policía investiga si utilizó el mismo método para cometer estafas similares en otros estados de Brasil.
Una mujer de 37 años fue detenida en Brasil acusada de hacerse pasar por una nena de 12 años y engañar durante meses a una familia que terminó recibiéndola en su casa.
El caso ocurrió en Joinville, en el sur del país, y tiene como protagonista a Amanda Maria Souza de Oliveira, quien habría utilizado una identidad falsa y una serie de conductas infantiles para sostener la mentira.
Según la investigación, la mujer usaba chupetes, mamaderas, muñecos de peluche y una voz más aguda para simular que era una menor. También habría fingido tener autismo, crisis de pánico y secuelas de supuestos tratamientos hormonales.
La acusada se presentó ante una familia de Joinville con el nombre falso de Gabriele, a través de un pastor de una iglesia local.
En un primer momento dijo tener 18 años y pidió ayuda para conseguir trabajo, asegurando que tenía experiencia en panadería. Con el paso del tiempo, comenzó a relatar problemas de salud, una situación económica crítica y supuestas vivencias traumáticas.
La familia se sensibilizó con su historia y terminó invitándola a vivir en la casa. Una vez instalada, la mujer cambió su versión y aseguró que en realidad tenía 11 años y que había sido víctima de abusos.
También convenció a la familia de no enviarla a la escuela, con el argumento de que su supuesto padre abusador podía encontrarla si quedaba registrada en una institución educativa.
El delegado Rodrigo Bueno Gusso, a cargo de la investigación, sostuvo que Amanda logró “secuestrar emocionalmente” a la familia y llevar una vida de adolescente durante el tiempo que permaneció con ellos.
La Policía sospecha que Amanda habría utilizado un método similar en al menos cinco estados de Brasil: San Pablo, Río de Janeiro, Minas Gerais, Río Grande do Sul y Goiás.
En Nova Iguaçu, en Río de Janeiro, ya había sido detenida anteriormente tras engañar a la coordinadora de un proyecto social.
De acuerdo con la investigación, la mujer estudiaba comportamientos infantiles y rasgos asociados al autismo para hacer más creíble su personaje. Una de las víctimas afirmó que también investigaba cómo realizar dibujos que pudieran sugerir situaciones de abuso.
El engaño fue descubierto cuando una tía de la familia, que nunca creyó del todo la historia, comenzó a investigar por su cuenta. Al buscar en internet, encontró un caso similar en Río de Janeiro con el mismo nombre y un modus operandi casi idéntico.
Tras la denuncia, Amanda fue detenida y quedó con prisión preventiva. La Justicia ordenó además una pericia psiquiátrica para evaluar su estado de salud mental y definir los próximos pasos del proceso.