Reino Unido registró 35,1°C y rompió dos veces en 24 horas su marca histórica para esta época del año. Francia, España e Italia también sufren temperaturas inusuales.
Una ola de calor excepcionalmente temprana golpea a varios países de Europa occidental, con temperaturas récord, alertas sanitarias y varias muertes asociadas a intentos de refrescarse en lagos, embalses y playas.
El fenómeno impacta especialmente en Reino Unido y Francia, donde los servicios meteorológicos registraron marcas históricas para esta época del año.
El Reino Unido superó dos veces en apenas 24 horas un récord de temperatura vigente desde hace más de un siglo.
El servicio meteorológico británico informó que en Kew Gardens, Londres, se registraron 35,1°C, por encima de los 34,8°C alcanzados el día anterior en el mismo lugar.
Ambas mediciones superaron ampliamente el récord histórico anterior para esta época, de 32,8°C, registrado en 1922 y repetido en 1944.
Londres también tuvo una inusual “noche tropical”, una denominación utilizada cuando la temperatura no baja de los 20°C durante la madrugada.
El calor llevó a miles de personas a playas, parques y piscinas durante el fin de semana largo. Sin embargo, también dejó consecuencias trágicas: al menos cuatro adolescentes murieron ahogados en lagos y embalses del Reino Unido, mientras que un hombre de 60 años murió en el mar, en el suroeste de Inglaterra.
Las autoridades sanitarias británicas emitieron una alerta ámbar por riesgo para la salud en gran parte del país hasta el jueves. La advertencia apunta especialmente a adultos mayores y personas vulnerables durante las horas más calurosas.
El Reino Unido no está preparado estructuralmente para temperaturas extremas sostenidas: muchas viviendas, escuelas, trenes y oficinas no cuentan con aire acondicionado.
En Francia, las temperaturas llegaron a 36°C en el sudoeste del país y se mantuvieron por encima de los 20°C durante la noche en amplias zonas.
El servicio meteorológico Météo-France explicó que el fenómeno responde a una “cúpula de calor”, en la que un frente de alta presión retiene aire caliente y genera temperaturas más de 10°C por encima de lo habitual para esta época.
El Gobierno francés informó al menos siete muertes potencialmente vinculadas al calor, incluidas cinco por ahogamiento y dos durante competencias deportivas.
En la costa atlántica francesa, las autoridades reportaron varios rescates en el mar y dos muertes por ahogamiento en la región de Gironda, una zona conocida por sus playas y fuertes corrientes.
La ola de calor también afectó a España, donde el vocero del servicio meteorológico, Rubén del Campo, señaló que el país está registrando temperaturas propias de pleno verano en el mes de mayo.
En Sevilla, el termómetro llegó a 38°C durante el fin de semana, mientras que gran parte de la península ibérica registró valores entre 5°C y 10°C por encima de lo normal.
En Roma, Italia, se esperaban temperaturas cercanas a los 32°C.
Los expertos advierten que los eventos climáticos extremos son cada vez más frecuentes e impredecibles a medida que el planeta se calienta.
El director del ICARUS Climate Research Centre de la Universidad de Maynooth, en Irlanda, Peter Thorne, sostuvo que no hay dudas de que las olas de calor como esta se volvieron más probables y severas por el cambio climático causado por las emisiones de gases de efecto invernadero.
El especialista remarcó que, aun dentro de ese contexto, algunas marcas alcanzadas en Reino Unido y Francia resultan especialmente llamativas por su magnitud y por el momento del año en que se producen.
La combinación de calor extremo, falta de infraestructura adaptada, playas sin vigilancia plena antes del verano y conductas de riesgo para refrescarse elevó la preocupación de las autoridades europeas.
Mientras las temperaturas se mantienen por encima de lo habitual, los gobiernos pidieron extremar cuidados, evitar la exposición en las horas centrales del día, hidratarse con frecuencia y prestar especial atención a niños, adultos mayores y personas con problemas de salud.