Diego Ponce, de 46 años, fue atacado a tiros en González Catán cuando estaba de franco. Vecinos intentaron asistirlo y lo trasladaron a una UPA, pero llegó sin vida.
Un vecino de Diego Ponce, el comisario de la Policía Bonaerense asesinado durante un intento de robo en La Matanza, relató cómo fueron los minutos posteriores al ataque ocurrido en González Catán.
Ponce tenía 46 años, estaba de franco y había ido a buscar a su hija a una clase de inglés cuando fue interceptado por delincuentes.
Juan, un vecino de la zona, contó que al principio pensaron que los disparos eran ruidos de motos.
“Nosotros estábamos adentro y pensamos que eran caños de escape de motos. Pero después escuchamos ‘auxilio, auxilio’ y cuando salimos lo vimos tirado, sangrando”, relató en diálogo con TN.
El hombre explicó que intentaron asistir al comisario mientras esperaban ayuda.
“Le pusimos un trapo porque tenía un disparo en el pecho. Él pedía ayuda, no se quería morir”, contó.
Ante la demora de la ambulancia y de la Policía, los vecinos decidieron trasladarlo por sus propios medios.
“Lo cargamos en la camioneta y les dije a mis yernos que lo llevaran urgente. No quisimos esperar porque no llegaba nadie”, agregó.
Ponce fue llevado a la UPA N.º 29, pero ingresó sin signos vitales.
El ataque ocurrió este lunes por la noche en la intersección de Apipé y Obligado, en González Catán.
Según las primeras informaciones, el comisario fue interceptado por al menos cuatro delincuentes que circulaban en dos motos. Por causas que todavía se investigan, recibió varios disparos, con impactos en el abdomen y la espalda.
Tras el crimen, los atacantes escaparon y son intensamente buscados.
La investigación quedó a cargo de la Fiscalía especializada en Homicidios del Departamento Judicial de La Matanza, que intenta reconstruir la secuencia del ataque e identificar a los responsables.
El asesinato generó conmoción entre los vecinos y en el entorno de la víctima. “Siempre venía a buscar a su nena. No se puede entender. Es una familia fantástica. Desgraciadamente la destruyeron”, lamentó Juan.