Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo analizados por Fundar, el número de empleadores registrados cayó 4,8% desde noviembre de 2023. Neuquén es la única provincia con saldo positivo.
El cierre de empresas con empleados registrados se profundizó durante los primeros meses del año y ya muestra un deterioro superior al registrado durante el peor tramo de la pandemia.
Desde la llegada de Javier Milei al Gobierno, el país perdió 24.437 empleadores o unidades productivas, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) analizados por el think tank Fundar. La caída equivale al 4,8% del total entre noviembre de 2023 y febrero de 2026.
En febrero de 2026, el total de empleadores registrados fue de 487.920, con una baja mensual de 257 firmas. De esta manera, el indicador acumuló 17 meses consecutivos de retroceso. En la comparación interanual, la pérdida fue de 13.163 empresas, equivalente al 2,6% del total.
El informe de Fundar remarcó que el deterioro actual supera al registrado entre febrero de 2020 y septiembre de 2021, el período más crítico de la pandemia para el entramado productivo. En aquel momento, el sistema pasó de 508.187 a 486.782 empleadores, una baja de 21.405 empresas.
En paralelo, la cantidad de trabajadores cubiertos por el sistema de riesgos del trabajo pasó de 9,86 millones en noviembre de 2023 a 9,53 millones en febrero de este año, lo que implica una reducción de 327.813 personas. Según el relevamiento, esa pérdida fue compensada por el crecimiento de cuentapropistas, en su mayoría no registrados.
Los sectores más afectados fueron aquellos más sensibles al nivel de actividad y al costo financiero. Desde noviembre de 2023, transporte y almacenamiento perdió el 15,7% de sus empresas, actividades inmobiliarias cayó casi 12% y construcción retrocedió 9,6%.
El impacto no fue igual en todo el país. Neuquén fue la única provincia que aumentó la cantidad de empleadores desde la asunción de Milei, con una mejora del 2,1%, impulsada por la expansión de Vaca Muerta y la actividad hidrocarburífera.
En el otro extremo, La Rioja, Catamarca y Chaco registraron las caídas más pronunciadas, asociadas principalmente a sectores industriales y de la construcción.
El informe también advierte que el problema no se explica solo por el cierre de firmas, sino también por una menor creación de nuevas empresas. Documentos de la Secretaría de Trabajo señalan una caída en la “natalidad empresarial”, es decir, aperturas insuficientes para compensar la salida habitual de empleadores del sistema.
Desde el Gobierno, en cambio, relativizan una lectura uniforme del fenómeno y sostienen que el cierre de empresas convive con sectores en expansión. En una respuesta enviada al Congreso dentro del último informe de gestión del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el Ministerio de Economía afirmó que la dinámica actual refleja una “reasignación de recursos” propia de un proceso de cambio económico.
El Ejecutivo vincula esa transición con el ordenamiento fiscal, la desaceleración de la inflación y la reforma laboral. Sin embargo, sectores empresarios advierten por el impacto de la apertura comercial, las tasas de interés y la pérdida de competitividad.
En ese contexto, la Unión Industrial Argentina (UIA) insiste en avanzar hacia un “RIGI industrial” para sectores manufactureros tradicionales. Su presidente, Martín Rappallini, tiene previsto reunirse con el ministro de Economía, Luis Caputo, en medio de los reclamos por condiciones que permitan sostener empleo, inversión y actividad productiva.
Fuente: La Nacion.