El mundo gamer generó ganancias por casi u$s200.000 millones en 2020, superando a la industria del cine. Hay 400 millones de usuarios a nivel global que juegan cada mes. El 75% de quienes tienen un smartphone ya adoptó videojuegos móviles como parte de su vida cotidiana
El sueño de su infancia, ganarse la vida divirtiéndose y jugando videojuegos. Lo que antes parecía imposible ahora se vuelve un hecho habitual, porque la industria de los videos juegos, al igual que toda esta generación, creció. Hoy, el gaming mueve cifras millonarias que antes parecían inalcanzable. Para poner poner en concreto, el sector generó ganancias por casi u$s200.000 millones en 2020, superando a la industria del cine.
El impacto en el mercado es rutilante, hay 400 millones de usuarios a nivel global que juegan cada mes. El 75% de quienes tienen un smartphone ya adoptó videojuegos móviles como parte de su vida cotidiana. En nuestro país los proveedores de Internet debieron ajustar su infraestructura para soportar el crecimiento exponencial de los juegos online, al crecer el tráfico más del 100%.
Según estimaciones de mercado, Twitch registró ingresos por u$s104 millones en el primer trimestre, contra u$s27 millones del igual período de 2020. Es decir, su facturación creció 300%. Estos datos son más que elocuentes. Y las marcas ya ponen sus fichas en los streamers y gamers, nuevas celebrities del ciberespacio.
Andrés Schwartzman, CEO de Stone Movistar esports, comenta que la búsqueda de nuevos talentos es constante: "Tratamos de estar presentes en todas las plataformas viendo a los diferentes jugadores. Contamos con coaches y managers de equipos que están atentos para buscar a aquellos se destacan".
En cuanto a los números que manejan los deportistas electronicos, Schwartzman explica que, en principio, cada juego tiene determinados premios que varían según su magnitud y popularidad.
No es lo mismo participar de un torneo de Fornite que uno de Hearthstone (cartas coleccionables del mundo de Warcraft). También depende de cada jugador, el modo (individual o por equipos) y el nivel de destreza.
Desde hace ya varios años, hay organizaciones muy solventes que buscan darle mayor crecimiento a la industria. Los videojuegos son absolutamente democráticos a la hora de competir. No hay diferencias físicas o de género que limiten la ventaja de unos sobre otros.