El 27 de febrero de 1812, Belgrano enarboló la Bandera Nacional por primera vez en la ciudad de Rosario para utilizarla en el ejército de su mando. En dicha ciudad se encuentra el Monumento a la Bandera.
El 29 de mayo Belgrano informó al gobierno: “El pueblo se complacía de la señal que ya nos distingue de las demás naciones”.
Por este hecho, Belgrano fue amonestado por el Triunvirato y al cual respondió: “La guardaré silenciosamente para enarbolarla cuando se produzca un gran triunfo de nuestras armas”.
Esto ocurrió el 20 de febrero de 1813, cuando logro vencer en la Batalla de Salta.