El secretario de Defensa, Pete Hegseth, solicitó el retiro del general Randy George con el objetivo de renovar el liderazgo militar y alinearlo con la visión de la Casa Blanca.
En un movimiento de alto impacto político y militar, el Gobierno de Donald Trump desplazó este jueves al jefe del Ejército de los Estados Unidos, el general Randy George.
La remoción se produce en un momento crítico, justo cuando se cumple un mes del inicio de la guerra con Irán en Medio Oriente, un conflicto que, según las previsiones del presidente estadounidense, podría extenderse por "dos o tres semanas más".

La Casa Rosada declaró como persona no grata al encargado de negocios de la embajada iraní y lo instó a abandonar el país en 48 horas. Se espera la reacción de Teherán para avanzar.
La decisión fue ejecutada por el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, quien solicitó la renuncia y el pase a retiro del general.
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, confirmó la salida a través de un comunicado: "El general Randy A. George se retira de su cargo como el 41.º Jefe de Estado Mayor del Ejército con efecto inmediato. El Departamento de Guerra agradece las décadas de servicio del general George a nuerstra nación".
Búsqueda de un nuevo liderazgo
Según trascendió a través de fuentes gubernamentales y reportes de la cadena CBS, el desplazamiento de George responde a la intención de Hegseth de ubicar al frente del Ejército a una figura que ejecute plenamente la visión de la administración Trump.
"Agradecemos su servicio, pero era tiempo de un cambio de liderazgo en el Ejército", confiaron fuentes del Departamento de Defensa.
Este cambio en la cúpula militar ocurre en medio de un escenario bélico activo, lo que subraya la determinación del Gobierno por tomar el control total de la estrategia en Medio Oriente en esta etapa decisiva del conflicto. Por el momento, el Pentágono no confirmó quién será el sucesor definitivo para ocupar el máximo cargo de la fuerza terrestre.
Fuente: La Voz