El dato del IPC se conocerá el 12 de marzo y llegará en un contexto de expectativa oficial por sostener la desaceleración de los precios. El REM del Banco Central proyectó una suba de 2,7% para febrero, mientras que consultoras privadas la ubican en una zona cercana al 3%.
El Gobierno aguarda con expectativa la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero, que el INDEC dará a conocer este jueves 12 de marzo. La meta oficial es que el indicador no supere el 2,9% de enero, un registro que había marcado una pausa en la desaceleración inflacionaria.
En la previa, el principal termómetro del mercado mostró una señal algo más optimista. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, elaborado entre el 25 y el 27 de febrero con 46 participantes —34 consultoras y centros de investigación y 12 entidades financieras— estimó una inflación mensual de 2,7% para febrero. Para el IPC núcleo, la proyección fue de 2,5%.
Aun así, en el radar oficial y privado hay factores que siguen metiendo presión. Un informe, basado en datos de LCG, indicó que en la primera semana de marzo volvieron a acelerarse los alimentos y bebidas, con subas en carnes, lácteos y bebidas sin alcohol, aunque con bajas en verduras y frutas. Ese comportamiento refuerza la idea de que algunos rubros todavía se resisten a una baja más marcada.
A ese cuadro se sumó en los últimos días un shock externo: la fuerte suba internacional del petróleo por la guerra en Medio Oriente. Reuters informó que el viernes el Brent cerró en torno a US$92,69 por barril, tras una escalada semanal extraordinaria asociada a interrupciones de oferta en la región.
Ese salto del crudo abre interrogantes sobre el impacto en combustibles, transporte y costos logísticos. Sin embargo, por el momento el efecto más directo parece proyectarse sobre marzo más que sobre febrero, ya que la disparada del petróleo se produjo en los últimos días y el dato que difundirá el INDEC esta semana corresponde al mes ya cerrado. Esa es una inferencia a partir del calendario oficial del IPC y de la fecha en la que se aceleró el precio del crudo.
Con ese telón de fondo, el dato del jueves será leído por la Casa Rosada como una prueba clave para medir si la desinflación sigue en pie o si los precios empiezan a mostrar nuevas resistencias en un escenario internacional más adverso.