La médica, de 34 años, fue allanada en su casa de Castelar tras una denuncia del Hospital Houssay. La Justicia la investiga por haber retirado fentanilo y midazolam con una receta presuntamente falsa, y en el operativo secuestraron una importante cantidad de medicamentos.
Una médica anestesista de 34 años fue detenida y quedó a disposición de la Justicia en el marco de una causa por el presunto robo de medicamentos del Hospital Municipal Dr. Bernardo A. Houssay, de Vicente López. La investigación está a cargo de la fiscal Marcela Semería y se originó tras una denuncia presentada por autoridades del centro de salud por la sustracción de ampollas de fentanilo.
El procedimiento fue realizado por la Policía Federal en la vivienda de la sospechosa, en Castelar, donde se halló una amplia variedad de fármacos de uso hospitalario, entre ellos sedantes, anestésicos, relajantes musculares y drogas empleadas en emergencias. Según Infobae, entre los elementos secuestrados aparecieron ampollas de fentanilo, ketamina, midazolam y otros medicamentos, varios de ellos vencidos al momento del allanamiento.

La anestesista del Hospital Rivadavia fue imputada por presunta administración fraudulenta y robo de medicamentos.
De acuerdo con la acusación, la profesional habría utilizado una receta falsa para retirar dos frascos de fentanilo y uno de midazolam. La maniobra fue detectada cuando un farmacéutico del hospital intentó verificar en el sistema a la paciente consignada en la orden y comprobó que nunca había sido atendida ni internada en la institución.
La imputación incluye defraudación por administración fraudulenta agravada por tratarse de bienes públicos, tenencia de estupefacientes y falsificación de instrumento público. Desde el Municipio de Vicente López señalaron además que la anestesista no integraba la planta municipal, sino que había sido contratada de manera externa a través de AAARBA, entidad que, según trascendió, informó que la profesional había renunciado en febrero.
El caso se conoce en medio de otras investigaciones vinculadas al uso y desvío de anestésicos en el sistema de salud, un contexto que volvió a poner el foco sobre los controles de medicamentos sensibles y el circuito de estas sustancias dentro de hospitales y asociaciones profesionales.